Gastronomía

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , viernes, 23 de mayo de 2014 10:12

Inaguramos una nueva sección sobre GASTRONOMÍA.
La primera de las recetas es como no podía ser de otra manera la que corresponde a la TARTA DE SANTIAGO, muy sencilla de realizar y muy sabrosa


Vídeos sobre el Camino de Santiago

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 10:04


Camino Santiago Video El Camino Santiago 2004 - Time of your Life

Camino Santiago Video El Camino Santiago - Roncesvalles a Santiago

Camino Santiago Video El Camino Santiago - The Road is Long and Lonely

Música para el Camino

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 10:02


 Himno de Laudes (MP3)
Hymn for the morning of July 25th

 Himno de Laudes (WMA)
Hymn for the morning of July 25th

 Himno de Laudes (PDF)
Hymn for the morning of July 25th

 Eultreia en Castellano (MP3)
Ultreya in the Spanish language

 Eultreia en Castellano (WMA)
Ultreya in the Spanish language

 Foliada de Compostela (MP3)
The Gallego group Carballeira performs a calpella

 Foliada de Compostela (WMA)
The Gallego group Carballeira performs a calpella

Leyenda: La Historia de Roldán y Ferragut

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 10:00

20071230124044-pa120073.jpg   Historia de Roldan y Ferragut
  Una de las leyendas carolingias más extendidas por el Camino de Santiago narra el combate entre el caballero Roldán, sobrino de Carlomagno y el Gigante Ferragut.
  Cerca de Nájera, tras pasar el alto de San Antón y junto al Camino, existe un cerro conocido como Poyo Roldán, donde se sitúa uno de los legendarios escenarios de aquel singular combate.
 Cuenta la leyenda que se le anunció a Carlomagno que en Nájera había un gigante del linaje de Goliath, llamado Ferragut, que había venido de las tierras de Siria, enviado con veinte mil turcos por el emir de Babilonia para combatirle. El no temía las lanzas ni la saetas, y poseía la fuerza de cuarenta forzudos. Por lo cual acudió Carlomagno a Nájera en seguida. Apenas supo Ferragut su llegada, salió de la ciudad y los retó a singular combate, es decir un caballero contra otro.
 Entonces le fue enviado por Carlomagno en primer lugar el dacio Ogier, a quien el gigante, en cuanto lo vio solo en el campo, se acercó pausadamente y con su brazo derecho lo cogió con todas sus armas, y a la vista de todos lo llevó ligeramente a la ciudad, como si fuera una mansa oveja.
 Este gigante medía casi doce codos de estatura, su cara tenía casi un codo de largo, su nariz un palmo, sus brazos y piernas cuatro codos, y los dedos tres palmos.
 Luego Carlomagno mandó a combatirle a Reinaldos de Montalbán, y en seguida con un solo brazo se lo llevó a la cárcel de su ciudad. Después se envió al rey de Roma Constantino y al conde Hoel, y a los dos al mismo tiempo, uno a la derecha y otro a la izquierda, los metió a la cárcel. Por último se enviaron veinte luchadores, de dos en dos, e igualmente los encarceló.
 Visto esto y en medio de la general expectación, no se atrevió Carlomagno a mandar a nadie para luchar con él. Sin embargo Rolando, apenas consiguió permiso del rey, se acercó al gigante, dispuesto a combatirle. Pero entonces el gigante lo cogió con sólo su mano derecha y lo colocó delante de él sobre su caballo. Y al llevarlo hacia la ciudad, Rolando, recobradas sus fuerzas y confiando en el Señor, lo cogió por la barba y en seguida lo echó hacia atrás sobre el caballo, y los dos al mismo tiempo cayeron derribados al suelo. E igualmente ambos se levantaron de tierra inmediatamente y montaron en sus caballos. Entonces Rolando con su espada desenvainada, pensando matar al gigante, partió por mitad de un solo tajo a su caballo. Y como Ferragut quedase desmontado y le lanzase grandes amenazas mientras blandía en su mano la desenvainada espada, Rolando, con la suya, golpeó al gigante en el brazo con que la manejaba y no lo hirió, pero le arrancó la espada de la mano. Entonces Ferragut, perdida la espada, creyendo pegarle a Rolando con el puño cerrado, golpeó en la frente a su caballo, y el animal murió al instante. Finalmente a pie y sin espadas lucharon con los puños y con piedras hasta las tres de la tarde.
 Al atardecer, Ferragut consiguió treguas de Rolando hasta el día siguiente. Entonces concertaron que al otro día acudirían los dos al combate sin caballos ni lanzas. Y acordada la lucha por ambas partes, cada uno regresó a su propio albergue. Al amanecer del día siguiente llegaron a pie, cada uno por su parte, al campo de batalla, como se había acordado. Ferragut llevó consigo la espada, pero de nada le valió, pues Rolando se había llevado un bastón largo y retorcido con el que le estuvo pegando todo el día y sin embargo no le hirió. Hasta el mediodía y sin que a veces se defendiese le golpeó también con grandes y redondas piedras que abundantemente había en el campo, y no pudo herirle en modo alguno. Entonces conseguidas treguas de Rolando, vencido del sueño comenzó a dormir Ferragut. Y Rolando, como cumplido caballero que era, puso una piedra bajo su cabeza para que durmiese más a gusto. Ningún cristiano, pues, ni aun el mismo Rolando, se atrevía a matarlo entonces, porque se hallaba establecido entre ellos que si un cristiano concedía treguas a un sarraceno, o un sarraceno a un cristiano, nadie le haría daño. Y si alguien rompía deslealmente la tregua concedida, era muerto en seguida. Ferragut, pues, cuando hubo dormido bastante, se despertó, y Rolando se sentó a su lado y comenzó a preguntarle cómo era tan fuerte y robusto que no temía espadas, piedras ni bastones.
 -Porque tan sólo por el ombligo puedo ser herido, contestó el gigante.
 Hablaba él en español, lengua que Rolando entendía bastante bien. Entonces el gigante comenzó a mirar a Rolando y a preguntarle así: --Y tú, cómo te llamas? --Rolando, contestó este.
 -De qué linaje eres que tan esforzadamente me combates?, preguntó.
 Y Rolando dijo: Soy oriundo del linaje de los francos.
 Y Ferragut instistió: De qué religión son los francos?
 Y respondió Rolando: Cristianos somos, por la gracia de Dios, y a las órdenes de Cristo estamos, por cuya fe combatimos con todas nuestras fuerzas.
 Entonces, al oir el nombre de Cristo, dijo el pagano: Quién es ese Cristo en quien crees?
 Y Rolando explamó: El Hijo de Dios Padre, que nació de virgen, padeció en la cruz, fue sepultado, de los infiernos resucitó al tercer día y volvió a la derecha de Dios Padre en el cielo.
 [Sigue una larga y digresiva discusión de los puntos centrales de la doctrina cristiana, en la que Rolando habla con toda la autoridad de un clérico y el pagano Ferragut se muestra del todo ignorante de la fe cristiana; por muy fuerte que fuera, le confunden las sutilezas del dogma. Se debaten, entre otros puntos, cómo Dios puede ser tres y todavía uno; cómo una virgen pudo concebir; cómo Cristo, siendo Dios, pudo morir, y cómo, estando muerto, pudo resucitarse (reacción de Ferragut: «Rolando, por qué me dices tanta tontería? Es imposible que un hombre muerto vuelva de nuevo a la vida»); cómo Cristo pudo haber ascendido al Cielo (respuesta de Roldán: Ves la rueda del molino: cuanto desciende de las alturas a lo profundo otro tanto asciende desde lo hondo a lo alto. [...] Tú mismo, si acaso bajaste de un monte, bien puedes volver de nuevo al sitio de que descendiste.) De modo que lo que había comenzado como una lucha entre los franceses y un gigante llega ahora a ser una prueba doctrinal:]
 -Entonces, concluyó Ferragut, lucharé contigo, a condición de que si es verdadera esa fe que sostienes, sea yo vencido, y si es falsa, lo seas tú. Y el pueblo del vencido se llene eternamente de oprobio, y el del vencedor en cambio de honor y gloria eternos.
 -Sea, asintió Rolando.
 Y así se reemprendió el combate con mayor vigor por ambas partes, y en seguidaRolando atacó al pagano. Entonces, roto el bastón de Rolando, se lanzó contra él el gigante y cogiéndolo ligeramente lo derribó alsuelo debajo de sí. Inmediatamente conoció Rolando que ya no podía de ningún modo evadirse de aquél, y empezó a invocar en su auxilio al Hijo de la Santísima Virgen María y, gracias a Dios, se irguió un poco y se revolvió bajo el gigante, y echó mano a su puñal, se lo clavó en el ombligo y escapó de él.
 Entonces el gigante comenzó a invocar a su dios con voz estentórea, diciendo: Mahoma, Mahoma, dios mío, socórreme que ya muero. Y en seguida, acudiendo los sarracenos a estas voces, le cogieron y llevaron en brazos hacia la ciudad. Rolando, empero, ya había vuelto incólume a los suyos. Entonces los cristianos, junto con los sarracenos que llevaban a Ferragut, entraron en brioso ataque en la ciudadela que estaba sobre el poblado. Y de esta manera murió el gigante, se tomó la ciudad y el castillo, y se sacó de la prisión a los luchadores..
 En el año 778 muere en Roncesvalles el conde de la Marca de Bretaña tras un ataque a la retaguardia del ejército de Carlomagno cuando regresaba de una campaña en la Península Ibérica. El cantar de Roldán, el más antiguo de los cantares de gesta franceses, convirtió a Roldán en modelo de caballero cristiano en cruzada contra los infieles.
 El cantar de Roldán cuenta como el héroe cae en una emboscada que han acordado Ganelón, su envidioso padrastro, y el rey sarraceno Marsilis. La desigual ycruenta batalla se decide del lado musulmán, muriendo caballeros como Oliveros yTurpín. Roldán decide tocar su cuerno Olifante en busca de ayuda y, agonizante, intenta romper en vano su espada Durandal para que no caiga en manos del enemigo. Cuando llega Carlomagno es demasiado tarde. En represalia, el rey franco vencería a los sarracenos en Baligant, y tras regresar a Aix, mandaría ajusticiar al traidor Ganelón
 La tradición se encarga de que la leyenda de Roldán perdure y se agrande en los nuevos reinos cristianos peninsulares, favorecida por el interés de los reyes en mantener viva la cruzada contra el infiel.
(publicado por aig05)

Leyenda: San Guillermo de Arnotegui

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 9:59

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             Historia de San Guillermo de Arnotegui
       Entre brumas de historia y leyenda, sabemos que Felicia era hija de los duques de Aquitania. Un buen día -al final del primer milenio de la era cristiana- se fue en peregrinación hasta la tumba del Apóstol Santiago en Galicia. Allí, en Compostela, ganada por el fervor de los romeros, decidió continuar su vida en el silencio, escapando de la corte, de su alcurnia y riquezas, en humilde servicio a Dios.
      En el viaje de regreso, a su paso por el tramo jacobeo navarro, decidió quedarse para siempre en Amocain, nucleo hoy despoblado, próximo a Aoiz, donde disimuló su condición, escondió su rango y vivió tranquila. 
      Cuando los que le acompañaban llegaron a Aquitania y refirieron lo sucedido, su hermano Guillermo, valentón y pendenciero fue a buscarla a su retiro. 
      Se encontraron. Guillermo le recordó el honor de su estirpe, los sueños que sobre ella habían trenzado sus padres, su concertado matrimonio. Felicia se negó a seguirle. Discutieron y el caballero, en un arrebato de ira, acabó con su vida. 
     Enseguida se sintió dominado por terribles remordimientos, que le impulsaron a peregrinar, también, hasta Compostela, en busca de absolución. La obtuvo, pero le fue impuesta como penitencia pasar el resto de su vida entregado a la oración, como ermitaño. 
    Así lo hizo, eligiendo la zona de Arnotegui, perteneciente a Obanos. Allí lloró su crimen y, al borde del Camino, consoló peregrinos, socorrió pobres y mereció la santidad. 
   Las reliquias de Santa Felicia se conservan en Labiano, dentro del templo de San Pablo. Según la leyenda, aunque murió en Amocain y allí fue enterrada, su sepultura floreció milagrosamente y un día su ataúd apareció en medio del campo. Se decidió entonces, como otras veces en la Edad Media, colocar los restos de la santa sobre una mula y sepultarlos en el lugar donde ésta se detuviese. El animal anduvo y anduvo, deteniéndose al fin, exhausto, a unos 19 kilómetros, en Labiano, en el lugar que hoy ocupa el santuario de Santa Felicia. Por su parte, las reliquias de San Guillermo se veneran en la ermita de Arnotegi –en el tramo aragonés del Camino, ya cerca de Obanos y Puente la Reina-, a poco mas de 25 kilómetros de donde descansan los restos de su hermana.

(publicado por aig05)

Guías para el Camino

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 9:58


 Walking the Via de la Plata: The Camino from Sevilla to Santiago
by Ben Cole & Bethan Davies (Paperback)

 Pilipala Press - publisher's Website 
Camino Frances, Portugal & Via de la Plata guidebooks

 The Way of Saint James: Spain
by Alison Raju (Paperback)

 The Way of Saint James: Le Puy to Santiago
by Alison Raju (Paperback)

 The Way of Saint James: Le Puy to the Pyrenees
by Alison Raju (Paperback)

Guías para el Camino

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , lunes, 19 de mayo de 2014 8:47


 The CSJ Bookshop - Pilgrim Guides
The Confraternity of St James, a great source for Camino guidebooks

 A Pilgrim's Guide to the Camino de Santiago: Camino Frances
by John Brierley (Paperback)

 A Pilgrim's Guide to the Camino Portugués: From Porto to Santiago
by John Brierley (Paperback)

 A Pilgrim's Guide to the Camino Fisterra: From Santiago to Finisterre
by John Brierley (Paperback)

 Walking the Camino de Santiago: The Camino Frances
by Ben Cole & Bethan Davies (Paperback)

 Walking in Portugal: The Camino Portugués
by Ben Cole & Bethan Davies (Paperback)

Música para el Camino V

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 8:45


 The Lily and the Lamb
Anonymous 4

 An English Ladymass
Anonymous 4

 
Lammas Ladymass
Anonymous 4

 La Bele Marie
Anonymous 4

 
On Yoolis Night
Anonymous 4

Leyenda: El Misterio de Obanos

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 8:44

San Guillermo de Arnotegui



Se trata de una leyenda del siglo XIV, transmitida de generación en generación. Cuenta que, tras recorrer el Camino de Santiago, la princesa Felicia abandonó la corte y optó por la vida religiosa disimulando su condición y escondiendo su rango. Su hermano Guillermo, ofendido, descubrió el refugio de Felicia, pretendió rescatarla para las ilusiones del mundo y, al no lograrlo, la mató.
Arrepentido por su crimen, peregrinó a Santiago de Compostela y al regreso se recluyó en la ermita de Arnotegui, próxima a Obanos, donde atendió a las personas más necesitadas, llorando allí su crimen hasta el fin de sus días.

Leyenda de Eunate-Olcoz

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , lunes, 12 de mayo de 2014 9:18

  Leyenda de Eunate-Olcoz
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Narrada por un maestro cantero.
Habiéndome sido encargada la talla del pórtico de Santa María de Eunate, me sentía pletórico y halagado. Decidí recluirme para sentir la inspiración divina y así poder realizar una obra maestra, pero al volver, hallé que un gigante cantero dotado de poderes sobrenaturales, que ya había concluido el trabajo que me había sido encomendado.

Indignado, me dirigí al Abad, quien haciendo caso omiso a mis explicaciones, me dio a entender que mi ausencia había sido considerada como una falta de respeto hacia los monjes y hacia él mismo. Como castigo, me mandó esculpir una obra pareja, que debería finalizar en el mismo plazo empleado por el gigante cantero: ni más ni menos que tres días. 


Desesperado ante la magnitud de la encomienda, me adentré en el bosque decidido a invocar al diablo. Sin embargo, fue la bruja Laminak quien, compadeciéndose de mí, me confió el secreto mágico que resolvería mi problema.

Siguiendo sus consejos, me hice con la piedra de Luna que una gran serpiente guardaba en su boca, pues me informó que la depositaría en la orilla del río la noche de San Juan.

Con la luz de la luna reflejada en la piedra, el cáliz y el agua del Nequeas, ví sorprendido como se obraba el milagro. No obstante, algo falló y la portada surgió invertida, como reflejada en un espejo. El pueblo quedó maravillado y el gigante cantero, invadido por la ira, pegó tal patada a mi obra, que ésta fue a parar a una población cercana.

Quienes no puedan resistir su curiosidad, deben saber que pueden admirar hoy mi obra en la iglesia de Olcoz, y la misma portada pero opuesta, en la iglesia de Santa María de Eunate.

(publicado por aig05)

Visita por Santiago de Compostela: otra visión

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 9:17

¿Quién fue Santiago?

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , miércoles, 7 de mayo de 2014 9:59


          El Camino es el fin, y la tierra, polvorienta y de asfalto, es el medio de transitar por él. El Finis Terrae romano y anteriormente celta es el destino de miles de personas durante estos años de comienzo del milenio. Parece ser que antes de la aparición del cuerpo del apóstol Santiago ya se iba a Finis Terrae, y allí miles de hombres sintieron aquel "religioso horror" al ver apagarse el sol en las aguas del océano.
           El resurgimiento peregrinal, sobre todo desde el Año Jacobeo -1993- es un hecho que los estudiosos sociales tendrán que analizar. La mezcla de reto deportivo con religiosidad, con búsqueda de lo auténtico y de uno mismo, todo ello escoltado por estilos románicos y góticos, entre caballeros templarios y monjes benedictinos, entre hayas y trigos, entre castaños y carvallos, entre leyendas y milagros hacen del Camino de Santiago una experiencia singular. El marketing de las diferentes Comunidades Autónomas ha hecho el resto. Para muchos el recorrido del Camino de Santiago se convierte en peregrinaje cuando se encuentran con las raíces religiosas e históricas de Europa, cuando renuevan un camino de transformación interior, y cuando caminan al ritmo de otros siglos.  

       Desde el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago en Compostela, en el siglo IX, el Camino de Santiago se convirtió en la más importante ruta de peregrinación de la Europa medieval. El paso de los innumerables peregrinos que, movidos por su fe, se dirigían a Compostela desde todos los países europeos, sirvió como punto de partida de todo un desarrollo artístico, social y económico que dejó sus huellas a lo largo de todo el Camino de Santiago. 

       El centro de la tradición jacobea es la creencia de que el cuerpo de Santiago está enterrado en el sepulcro de Compostela. Corría el año 813 después de Cristo cuando el obispo de Iria Flavia, Teodomiro, avisado por el eremita Pelayo de la existencia de unas luces misteriosas, informó al rey asturiano Alfonso II del descubrimiento milagroso de una tumba que contenía los restos mortales del apóstol Santiago.
       Hay varios Santiagos en el Nuevo Testamento, por ello es preciso identificar bien a nuestro Santiago, al que se le añade el apelativo: "Santiago, el Hijo de Zebedeo o el Mayor". Era el hermano mayor de Juan, el Apóstol, y originarios de Betsaida habitaban en la cercana Cafarnaún, trabajando en el negocio familiar de pesca en las riberas del Lago de Genesaret; pertenecían, pues, a una familia de modestos propietarios con su padre Zebedeo.  
      Estaban asociados con otra pareja de hermanos, Pedro y Andrés, en la industria de la pesca del lago para cuyo trabajo contaban con empleados ocasionales. De este círculo de pescadores, Jesús se llevó sus cuatro primeros discípulos: Pedro y su hermano Andrés, Santiago y su hermano Juan. Santiago, pues, gozaba de especial confianza y relación con Jesús, como uno de los discípulos básicos, destacándose con Pedro y Juan del resto de los discípulos, obteniendo el puesto de testigo privilegiado en los momentos más importantes. El mismo Jesús apodó a Santiago y a Juan con el sobrenombre de "hijos del trueno" seguramente por su arrojo y decisión. Santiago aparece como una persona apasionada, capaz de ponerlo todo en juego; un hombre que arrasa por su empuje y que no se para a echar cálculos y medir consecuencias. Una vez muerto Jesús, Santiago forma parte del grupo inicial de la Iglesia Primitiva de Jerusalén. Herodes Antipas I lo escoge, igual que a Pedro, como figuras representativas para dar un escarmiento a la comunidad cristiana y contentar a los judíos. Y así termina Santiago: Herodes lo hace decapitar con la espada allá por los años 41-44, convirtiéndose en el primer apóstol en verter su sangre por Jesucristo.  
      Según la tradición, a la muerte de Jesús los apóstoles se repartieron los lugares en que debían predicar, correspondiéndole a Santiago España y las regiones occidentales. 
    
    Las leyendas jacobeas recogen dos versiones acerca de la presencia del Apóstol Mártir en la península hispánica; la primera afirma que recorrió Asturias, Galicia, Castilla y Aragón predicando la palabra de Dios con escaso éxito. 
      Relata además que durante esta misión se le apareció la Virgen junto al Ebro, sobre una columna, y allí se le ordenó construir una iglesia. La segunda versión sostiene que tras el martirio, su cuerpo fue llevado en barco por sus discípulos desde Jerusalén hasta Iria Flavia, en el Finisterre. 
     Aquí la historia y la leyenda se funden para crear un relato colorista. Una vez decapitado, su cuerpo fue arrojado fuera de la ciudad como pasto de perros y fieras, pero sus discípulos al caer la noche, lo recogieron y lo llevaron al puerto de Jope, donde providencialmente apareció una embarcación aparejada y sin tripulación. 

     Al séptimo día de navegación arribaron a la desembocadura del río Ulla, en Galicia. Al depositar el cuerpo del maestro en una gruesa roca, ésta cedió como si fuera de cera hasta convertirse en el sarcófago del santo. En cuanto atracaron, el cuerpo del apóstol fue llevado por los aires 12 millas hasta el lugar donde hoy se le venera. En la catedral de Santiago se conserva la roca donde dicen que fue atada la barca que trajo el cadáver del santo. Con la "aparición" del cuerpo del apóstol se inició lo que hoy conocemos como la ruta compostelana: "El camino de las estrellas". 

(publicado por aig05)

Leyenda de San Virila

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 9:42


El abad Virila








San Virila fue un monje nacido en las inmediaciones del monasterio de Leire, del que llegó a ser abad.
Un día de primaveral se interna en el bosque cercano leyendo un libro y cavilando sobre la eternidad. En la espesura del bosque aparece un ruiseñor, cuyos trinos lo deja prendado del canto del pájaro hasta que se adormece.
Cuando se despierta le cuesta encontrar el camino de vuelta hasta que al fin ve el monasterio al fondo. Al llegar a la portería, nadie le reconoce. Buscando en el archivo del cenobio encuentran un abad Virila “… perdido en el bosque …”, pero hacía trescientos años. Es entonces cuando en el monasterio son conscientes del milagro acaecido y en pleno Te Deum se abre la bóveda de la iglesia y se oye la voz de Dios “… Virila, tu has estado trescientos años oyendo el canto de un ruiseñor y te ha parecido un instante. Los goces de la eternidad son mucho más perfectos …”.

( caminodesantiago.org)

Poemas

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , sábado, 3 de mayo de 2014 5:22



Lectura: Poemas para el camino

ANTONIO MACHADO: CANTARES ‎‎‎(SERRAT)‎‎‎


Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.


The Way of ST James

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 5:20

CAMINO DE SANTIAGO
Camino de SantiagoAlong the Camino, as well as back in their home countries, pilgrims of the medieval era told and retold up and down the Camino numerous fantastic stories of miraculous cures, of pilgrims’ trials and tribulations on the way to Compostela, of superhuman saints, of the Holy Grail, of Saint James’ (Santiago’s) interventions, etc. These stories and legends have been passed down through the Camino’s long history creating a rich body of folklore. On our On Glory Roads walking tours you’ll have the chance to visit some of the places where these events allegedly occurred and hear many, many more rich versions. Here are a few examples: 

How the Apostle James Got to the Far Northwest Corner of the Iberian Peninsula
James was one of the original 12 apostles and was martyred (beheaded) in 44 AD in Jerusalem. The next news that we have of James comes from a 9th century religious hermit, Pelayo. Apparently, upon searching for the source of a strange, starry light, over what is present day Compostela, he discovered the apostle’s long forgotten tomb in the dense forest. But how did James get there after being beheaded in Jerusalem? The answer leads to one of the most remarkable translation stories of the medieval ages and is best understood in the context of medieval religious belief. After James was beheaded two of his disciples gathered up his remains and placed them in a stone boat. They set sail for Hispania, where James was said to have proselytized during his lifetime, and arrived on Galicia’s Costa da Morte before sailing upstream to present day Padrón (then a Roman colony). His body was then moved inland some 20 km, buried on Mt. Libredon and then neatly forgotten before Pelayo’s fateful discovery eight centuries later. Once the presence of his remains were confirmed faith drove millions of pilgrims to undertake the long, arduous journey to Compostela.

Música para el Camino IV

Publicado por Juan José Sánchez Lainez , 5:19


 Easter Chants
The Benedictine Monks of Santo Domingo de Silos

 Christmas Chant
The Benedictine Monks of Santo Domingo de Silos

 Chant Noel
The Benedictine Monks of Santo Domingo de Silos

 Miracles of Sant'iago
Anonymous 4

 1000 - A Mass for the End of Time
Anonymous 4